Sol naciente
La canción fue un éxito en 1964, a partir de la grabación realizada en una sola toma, el 18 de mayo de ese año, por el grupo inglés The Animals. Su cantante, Eric Burdon, contó haberla escuchado en un club de Newcastle, por un intérprete de Northumbia llamado Johnny Handle. La pieza, “The House of a Rising Sun”, venía de mucho antes. Algunos, como el musicólogo Alain Lomax, le atribuía un origen inglés y, en el minuto 1.40 de un registro en que grabó a Harry Cox, un granjero de Norfolk, se escucha el verso “If you go to Lowestoft, and ask for The Rising Sun, / There you'll find two old whores and my old woman is one” (Si vas a Lowesoft –un distrito del este de Suffolk– y preguntás por The Rising Sun, entonces te encontrarás dos putas viejas y una de ellas es mi vieja mujer).
Lomax había oído la canción –o elementos que parecían remitir a sus fuentes– en 1937 y en Kentucky, por Georgia Turner, una adolescente de 16 años, hija de un minero, que cantaba algo llamado “The Rising Sun Blues”. Y doce años después, también en Kentucky, grabó una versión con una letra diferente, por Jean Ritchie, una cantante folk. Diferentes testimonios mencionan que “The House of The Rising Sun”, una canción que hablaba de un prostíbulo, era muy conocida, ya en 1905, por los mineros de diferentes partes de Norteamérica. Y en 1925, en una columna titulada “Old Songs That Men Have Sung” y publicada en la revista Adventure, Robert Winslow Gordon transcribía la letra: “There is a house in New Orleans, it's called the Rising Sun / It's been the ruin of many poor girl / Great God, and I for one” (Hay una casa en Nueva Orleans, se llama Rising Sun / Ha sido la ruina de muchas chicas pobres / Gran Dios, y yo [voy] por una). La primera grabación comercial conocida, con el título de “Rising Sun Blues”, es la de dos artistas de la zona de los Apalaches, Clarence "Tom" Ashley y Gwen Foster, publicada en 1933 por el sello Vocalion. Allí la letra habla, de un “chico pobre” –y no una chica– y, en primera persona, de su propia perdición (“Where many poor boys to destruction has gone / And me, oh God, are one”). Ashley contó que la había aprendido de su abuelo Enoch, lo que sugiere que la canción ya era conocida antes del siglo XX, y Roy Acuff, un amigo y aprendiz de Ashley en su juventud, volvió a grabar la canción –como “Rising Sun”– en noviembre de 1938. Woody Guthrie, en 1941, llevó el sol naciente al mundo del country y en 1942 el guitarrista Josh White grabó dos versiones, una a solas para Keynote y otra con la cantante Libby Holman para Decca. A fines de esa década o comienzos de la siguiente, The Weavers la grabaron, atribuyéndola a Ronnie Gilbert (un cantante folk) y la versión de Glenn Yarbrough, en 1957, es, tal vez, la primera que recorre un andarivel casi expresionista, anticipando las que en 1965 grabaron en castellano los colombianos Los Speakers y el argentino Sandro. Ambas letras son diferentes entre sí, las dos se alejan del texto original y, en particular en esta última, resulta llamativa la conversión de un burdel en "casa de la fe" y la mención a "Dios bendito".
La interpretación de The Animals, eventualmente, fue la que fijó para la posteridad el arpegio en la guitarra eléctrica. Hilton Valentine, el guitarrista del grupo, aseguró tiempo después que se limitó, apenas, a arpegiar (es decir a tocar nota por nota) los acordes que había grabado Bob Dylan, quien, según Dave Van Ronk, había copiado su versión. Dylan la registró a fines de 1961 y la incluyó en su primer LP, publicado en marzo del 62. Van Ronk la pudo grabar mucho después, recién en 1964. Antes que ambos, Judy Collins la había registrado para una compilación de música folk (Folk Song Festival at Exodus), en 1959, Joan Baez la había incluido en su primer disco de larga duración, en 1960, y ese mismo año la registró Miriam Makeba, también en el primer disco a su nombre. Nina Simone, por su parte, grabó “The House of the Rising Sun” por primera vez en 1962 (en el disco Nina at the Village Gate).
En el comienzo de Días Perfectos, de Wim Wenders y Yakusho Kōji, sale el sol en Tokyo y el parco Hirayama sube a su auto, donde ha acomodado los utensilios de limpieza que lleva a su trabajo. Pone un cassette y suenan The Animals en la tierra del sol naciente. Y nadie que haya visto más de dos series en TV ha dejado de escuchar “The House of Rising Sun” en esa legendaria grabación de The Animals. Pero esa, en realidad, no es la interpretación que el grupo grabó sino una versión editada y abreviada. Al final de la playlist que sigue puede escucharse la grabación completa, de casi 5 minutos y con un solo de órgano sumamente infrecuente para la época, tocado en un Vox Continental por Alan Price.

Comentarios
Publicar un comentario