Domingo sombrío
“Domingo sombrío” (“Szomorú Vasárnap” en el húngaro original) es, posiblemente, el único vals suicida. O, por lo menos, el más hermoso. Lo compuso Rezső Seress y lo registró en la sociedad de autores húngara en 1933, con otra letra y otro título, “El mundo está terminando”. La letra que escribió más adelante, con la colaboración del poeta László Jávor y con la que la canción se hizo famosa, fue grabada en disco por primera vez en 1935 por el cantante húngaro Pál Kalmár. Y en 1937 lo grabó en Buenos Aires la gran intérprete Mercedes Simone (con letra en castellano de Francisco Gorrindo y Julio Rosenberg) junto con el trío de Sebastián Piana (él en piano, Roberto Garza en bandoneón y Oscar Kohan en violín), cuatro años del que fue el registro que instaló la canción en el universo del jazz, la de Billie Holiday con la orquesta de Teddy Wilson. La elección de Simone y Piana, por otra parte, seguramente había tenido que ver con el registro de un año antes realizado por Agustín Magaldi con acompañamientos de violín y guitarras.
La canción hablaba de un suicidio (si fuera una serie televisiva actual, aparecería la advertencia incial espoileándolo) y, aparentemente, su difusión estuvo prohibida en varios países y tejió una cierta leyenda negra que alcanzó a su autor que, por si no lo han adivinado, se suicidó en 1968. The New York Times publicó la noticia el 13 de enero:
“Budapest, 13 de enero. Rezsö Seress, cuya exitosa canción de estilo fúnebre, «Gloomy Sunday», fue culpada de haber desencadenado una ola de suicidios durante los años 30, ha puesto fin a su propia vida suicidándose, como se ha sabido hoy.
Las autoridades revelaron hoy que el Sr. Seress saltó de una ventana de su pequeño departamento el pasado domingo, poco tiempo después de su sexagésimo noveno cumpleaños.
La década de los años 30 estuvo marcada por una severa depresión económica y por la agitación que provocó la Segunda Guerra Mundial. La melancólica letra escrita por el Sr. Seress, con letra de su amigo Ladislas Javor, un poeta, declara en su clímax: «Mi corazón y yo hemos decidido terminarlo todo». Fue culpada de haber provocado un agudo incremento en el número de suicidios, y las autoridades húngaras la prohibieron finalmente. En Norteamérica, donde Paul Robeson introdujo una versión en inglés, algunas emisoras de radio y clubes nocturnos la vetaron.
El Sr. Seress se quejó de que el éxito de «Gloomy Sunday» en realidad había hecho aumentar su infelicidad, porque sabía que nunca sería capaz de componer otro éxito igual.”
“Domingo sombrío” apareció varias veces en el cine, cantada por Christina Ricci en una escena de The Man Who Cried, y al comienzo de Schindler's List entre otras, e incluso en un episodio de Los Simpson, "Treehouse of Horror XVII". Y, además de la versión de Robeson mencionada por The New York Times, que fue grabada en 1936, la registraron figuras como Elvis Costello, que la cantó en el programa radial de Marian McPartland (Spotify menciona de manera errónea a ambos como intérpretes), y Sinnéad O’Connor, cuya temprana muerte en 2023, a pesar del misterio inicial, no fue un suicidio.
https://open.spotify.com/playlist/0aEZljuy5omwDGv48w5wR8

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